“Ramiro vive en la calle desde los 8
años, hoy tiene 15 años. El alejamiento de su casa, se debió a que su madre
comenzó una relación sentimental con un empleado penitenciario, el cual, a los
pocos días de instalarse en su casa y bajo el efecto de drogas como cocaína,
comenzó a golpearlo, y al grito de “anda a laburar pendejo” lo echó de su casa
reiteradas veces. Desde ese día, cada vez que intenta volver lo reciben de la
misma forma. Luego de 7 años de estar en la calle, dice extrañar y querer ver a
sus hermanitas, una de las cuales tiene una grave enfermedad crónica en los
huesos.
Sin embargo, a pesar de su corta
edad, tiene muy claro que salir de la situación en la que se encuentra va a ser
muy difícil, ya que volver a su casa significa someterse otra vez a constantes
maltratos y humillaciones por parte de su padrastro y no niega que el
acostumbramiento a vivir en la calle han hecho de la misma su hogar, del que
rescata la “libertad” que la misma le confiere”. El caso de Ramiro es uno de
los tantos que los integrantes de Red de Jóvenes / Coalición Cívica incluyeron
en un informe titulado “Marginados II”.
Se trata de un trabajo que indaga
sobre las vidas de chicos en situación de calle con el fin de entender, lejos
de los prejuicios y los estereotipos, a estos adolescentes y niños que viven en
las plazas de la ciudad. Según el equipo de trabajo lo explica en el informe,
se buscó “Entender la complejidad del
problema, las causas profundas de la situación, y comprender su visión y
experiencia subjetiva es un paso ineludible para poder empezar a encontrar una
solución”.
En la
ciudad de La Plata,
según datos que Area Capital Net recabó en la Dirección de Niñez y
Adolescencia de la
Municipalidad, hay entre ocho y doce chicos en situación de
calle, es decir, chicos que viven las 24 horas del día fuera de una casa o una
institución.
Duermen en
plazas, venden flores o estampitas, y a veces también roban. “La mayoría tiene familia,
pero han sido expulsados. Son chicos que vienen de ambientes muy violentos,
otros son segunda generación, es decir, que sus padres ya eran de la calle. Y
algunos chicos, aunque parezca mentira, encuentran en la calle más protección
que en su propia familia, o más protección que hasta en las mismas
instituciones el Estado. Generalmente devienen de la violencia familiar, o de
la extrema pobreza. En su gran mayoría ese es el motivo, y ellos viven de la
calle, eso significa hacer lo que tengan que hacer para sobrevivir. Si tienen
que pedir, piden, si tienen que robar, roban”, explicó Carlos Davalioni,
director de esta dependencia municipal.
Gestión gubernamental
Según el
mencionado informe realizado por la
Red de Jóvenes / Coalición Cívica, “Marginados II”, el Estado
permanece ausente en la vida de estos niños. “Basándonos en nuestra
investigación, análisis y evaluación de las diferentes políticas públicas estatales de todos los niveles, en
el trabajo de campo y en nuestra propia valoración e interpretación de
los hechos, presentaremos a lo largo de este trabajo una cantidad de
información y de evaluaciones de la misma que nos llevará a afirmar una vez más la situación de abandono.
Tal como ya denunciamos en el 2008, la total ineficiencia del Estado para
resolver, o siquiera paliar con un mínimo de eficacia este tipo de
problemáticas complejas, que tienen aristas sociales, culturales,
materiales y criminales persiste”.
Los autores del
informe hacen hincapié en los hechos ocurridos hace un año con los chicos que
habitaban en la Plaza San
Martín, que involucraron la muerte de un adolescente de 14 años, muerte que el
gobierno de Daniel Scioli pudo haber evitado. “La única “respuesta” del Estado Provincia tras las sucesivas
muertes y reclamos sociales de justicia y seguridad”, escriben los autores del
informe, “fue pedir la baja de la
imputabilidad a los 14 años, mientras que esta retórica se combina con
diferentes formas de abuso y represión policial contra los menores”.
Pero en la Dirección de Niñez y
Adolescencia de la
Municipalidad de La
Plata guardan una idea muy diferente con respecto a la del
gobierno provincial en cuanto a la baja en la edad de imputabilidad. Carlos
Davalioni, en diálogo con Area Capital Net, afirmó que “Acá hay que dar una
discusión que precisamente no es la baja en la edad de imputabilidad. Nosotros
no podemos hablar en la baja de la edad si no hablamos de garantías de
reinserción. Yo qué gano con encerrar a un pibe de 13, 14, 15 si no garantizo
la salida de ese pibe. A mí lo que me interesa hablar es de las garantías de
reinserción. Si un chico lamentablemente no ha tenido las barreras de
contención, no ha tenido una familia que lo haya sabido guiar, porque se crió
solo en el mundo, ha tenido la desgracia de estar institucionalizado o ha caído
preso, para qué voy a hablar de edad, si a mí lo que me interesa es que el
Estado me de las garantías de que cuando ese chico salga sea un hombre de bien.
Si yo no discuto garantías, no puedo discutir la edad, lo que pasa es que a
nadie le interesa ni le conviene, porque evidentemente nadie las va a dar,
¿quién va a poner las manos en el fuego por estos chicos?”
Lo cierto es que llevar políticas o
programas tendientes a contener a estos chicos en situación de calle, según el
director de la mencionada entidad municipal, es muy difícil. Estamos hablando
de chicos que no quieren vivir con sus familias porque se trata de ambientes
hostiles, y tampoco dejan que los lleven a instituciones del Estado.
“A veces se agotan los medios
buscándole al pibe un tío, un padrino, un familiar que se haga cargo. Y cuando
esos medios se agotan, es el Estado el que debe ofrecer un techo, la comida, el
acompañamiento, pero ellos no quieren, porque son chicos que ya pasaron por
instituciones del Estado, y no quieren volver a lo que ellos llaman vulgarmente
al “instituto”. Concretamente es muy difícil trabajar la situación de calle,
tenemos que estar permanentemente con los chicos todos los días, y en ese
momento clave ofrecerle la ayuda. Pero para esa situación extrema, es decir,
cuando llegan acá (al servicio local) ya pasaron por todas las barreras de
contención social que pueda llegar a tener cualquier persona, es decir, la
familia, la escuela, la institución barrial, el poder judicial. Cuando el chico
llega, a veces llega demasiado tarde, y se hace muy difícil retomar el camino
junto al pibe y ayudarlo. Con esto no quiero decir que al pibe le guste estar
en la calle, pero cuando aprehende los mecanismos de vivir en la calle, por ahí
nosotros no llegamos con alternativas viables como para comparativamente
seducirlos, porque la oferta puede ser institucionalizarlo”, afirma Davalioni.
Actualmente, la Dirección de Niñez y
Adolescencia tiene una línea telefónica que funciona las 24 horas del día (0800
– 666 – 1772 o 427 -1477). Esta línea está habilitada para asesoramiento con
respecto a temas vinculados con la vulneración de los derechos del niño, así
como también denuncias de algún hecho de violencia o abandono de niños.
La situación en Capital Federal
Según la
Organización internacional “Médicos del Mundo”, en Capital
Federal existen aproximadamente 11 mil personas en situación de calle, de las
cuales más de 3 mil son menores de 16 años. Hace dos años, el gobierno porteño
realizó un censo según el cual el 80 por ciento de los niños viviendo en la
calle provienen de distintos sectores de
la Provincia
de Buenos Aires, y realiza actividades de cartoneo. El gobierno porteño también
tiene habilitada una línea telefónica cuyo objetivo, según consta en la página
web del gobierno, es “Asistir
situaciones de emergencia y alta vulnerabilidad social de niñas, niños y
adolescentes en situación de calle en la ciudad de Buenos Aires”. La línea, a
la que se accede marcando 108, está abierta las 24 horas del día, durante todo
el año.
No obstante, la mencionada ONG Médicos del Mundo, hará una
denuncia contra el Gobierno porteño ante el Consejo Económico y Social de las
Naciones Unidas por el accionar de la
Unidad de Control del Espacio Público, que se encargaba de
expulsar a las personas que vivían en la calle, plazas y parques de la ciudad.